viernes, 1 de marzo de 2013

TRABALENGUAS

TRABALENGUAS





Un trabalenguas es un ejercicio para adquirir

 pronunciación ágil y expedita. Comiéncese a leer con

 mucha pausa, pronunciando cada letra con toda

corrección, y váyase luego aumentando gradualmente 

la velocidad hasta tanto sea posible obtener 

articulación clara, distinta, íntegra.






DIVIERTE CON ESTOS TRABALENGUAS.




tengo una gallina pitrinca pitranca pitibiliblanca si la gallina

 pitrinca pitranca pitibiliblanca se muriera q arian sus pollitos

 pitrincos pitrancos pitibiliblancos.




cuando cuentas cuenta cuantos cuentos cuentas por 

que si no cuentas cuantos cuentos cuentas nunca 

              sabrás cuantos cuentos cuentas. 



pablo pica piña pela papa pepe peña pica piña

Pela papa pepe peña que ensala pica pepe peña.



Si por culpa de un estereo en el Este se desata un 

peste nunca será un asunto serio y mejor su atención

 no le preste, por favor siga, este criterio: no proteste

 ni conteste. Para que en el Este la peste del estereo 

no moleste y se contrarreste, deje que Es.





pedro pablo perez pereira pobre pintor portuges pinta

 paisajes para poder pasear por parís.



pablito clavo un clavito en la calva de un calvito en la 

calva de un calvito pablito clavo un clavito. 



CANCIONES INFANTILES



CANCIONES INFANTILES





  La música es para los niños una parte esencial de su desarrollo y de su aprendizaje. Y es que el niño es capaz de escuchar incluso desde antes de nacer. Sí, científicamente está comprobado que el primer sentido que desarrolla el feto en el vientre materno es el oído.
Las canciones infantiles tienen multitud de beneficios para los niños. Y es, aparte de ser divertidas por sus bailes, sus letras y su ritmo, son precisamente esas características las que hacen de las canciones infantiles un instrumento esencial en el desarrollo cognitivo, motriz, afectivo, intelectual, auditivo.



PIN PON 




LOS POLLITOS





ARROZ CON LECHE



ELEFANTE TROMPITA





LA VACA LOLA 



RETAHILAS


RETAHÍLAS.






Las retahílas son expresiones infantiles que se repiten en los juegos y en las relaciones cotidianas de los niños.
Pertenecen a la tradición oral popular, por lo que hay muchas diferencias de unos países a otros y dentro del mismo país de unas regiones a otras.
Las hay de muchos tipos: para sortear juegos, para curar una herida, para contestar a un niño que insulta o que no invita o que te llama mentiroso, etc.

Las retahílas más repetidas son las que se emplean para sortear juegos. En este caso, los niños se colocan formando un corro y todos los niños o sólo uno entona una cantinela mientras va señalando por orden a todos los niños participantes. El último niño señalado es, según lo convenido previamente, el que se libra o el que se queda.


                                  RETAHÍLAS:



Tiro, liro, liro 
Tiro, liro, liro
las cabras en el trigo.
El pastor en la picota
empinando la bota.

Vino Juan Redondo
con un palo gordo.
Del palo que le dio
debajo del escaño le metió.

¿Qué es del escaño?
La lumbre lo ha quemado.
¿Qué es de la lumbre?
El agua lo ha apagado.
¿Qué es del agua?
Los toros lo bebían.
¿Qué es de los toros?
Monte corrían.
¿Qué es del monte?
Hoja daba.
¿Qué es de la hoja?
Las cabras la comían.
¿Qué es de las cabras?
Leche daban.
¿Qué es de la leche?
La gente la tomaba.

                       Aserrín, aserrán





Aserrín, aserrán
los maderos de San Juan
los del rey sierran bien
los de la reina también.
Las campanas de Montalbán
unas vienen y otras van,
Las que tienen badajo
van abajo, abajo, abajo...





                             Caballito blanco







Caballito blanco,
llévame de aquí,
llévame hasta el pueblo
donde nací
Tengo, tengo, tengo
tú no tienes nada
tres ovejas en una cabaña
Una da leche
Otra me da lana
otra mantequilla para la semana...




Arre, borrequito


Arre, borrequito
vamos a Belén
que mañana es tarde
y al otro también
Arre, burro, arre,
que llegamos tarde.



                         

COPLAS



COPLAS






Las coplas son breves composiciones poéticas que por lo regular tienen cuatro versos y forman parte de las canciones populares.
Las coplas se caracterizan por usar un lenguaje sencillo y en ellas se pueden apreciar toda clase de sentimientos o temas; por ello existen coplas de amor, de humor, de tristeza, de religión, patriotas, de política, de animales, de oficios y hasta de la muerte.





DIVIÉRTETE CON UNAS COPLAS.




También está Barichara...
Un pueblo de artesanos...
Que tallan muy bien la piedra...
Y sólo usando sus manos...


Dos besos llevo en el alma,
que no se apartan de mí:
el último de mi madre
y el primero que te di.

Tus ojos morena
se parecen a ti, 
porque pestañean
como un colibrí.




Tu si que estás hecho 
un buen colibrí, 
que revoloteando por el campo, 
yo ayer te ví.





CUENTOS FANTASTICOS




LOS CUENTOS

El cuento es una narración breve  en la que se relatan hechos ficticios. Los cuentos se caracterizan por tener una cantidad pequeña de personajes y argumentos medianamente sencillos.  Se pueden diferenciar seis:

Cuentos maravillosos.
Cuentos fantásticos.
Cuentos de ciencia ficción.
Cuento policial.
Cuentos realistas.
Cuentos de terror.



EL RENACUAJO PASEADOR









El hijo de Rana, Rinrín Renacuajo,
salió esta mañana, muy tieso y muy majo.
Con pantalón corto, corbata a la moda,
sombrero encintado y chupa de boda.
"¡Muchacho, no salgas!" Le grita mamá.
Pero él hace un gesto y orondo se va.
Halló en el camino a un ratón vecino.
Y le dijo: "¡Amigo! venga, usted conmigo.
Visitemos juntos a doña Ratona
y habrá francachela y habrá comilona".
A poco llegaron, y avanza Ratón.
Estirase el cuello, coge el aldabón.
Da dos o tres golpes, preguntan: "¿Quién es?"
"–Yo, doña Ratona, beso a usted los pies".
"¿Está usted en casa?" –"Sí, señor, sí estoy:
y celebro mucho ver a ustedes hoy;
estaba en mi oficio, hilando algodón.
“Pero eso no importante; bienvenidos son".
Se hicieron la venia, se dieron la mano,
y dice Ratico, que es más veterano:
"Mi amigo el de verde rabia de calor,
démele cerveza, hágame el favor".
Y en tanto que el pillo consume la jarra
mandó la señora traer la guitarra
y a Renacuajito le pide que cante
versitos alegres, tonada elegante.
"–¡Ay! de mil amores lo hiciera, señora,
pero es imposible darle gusto ahora,
que tengo el gaznate más seco que estopa
y me aprieta mucho esta nueva ropa".
"–Lo siento infinito, responde tía Rata,
aflójese un poco chaleco y corbata,
y yo mientras tanto les voy a cantar
una cancioncita muy particular".
Mas estando en esta brillante función.
De baile y cerveza, guitarra y canción,
la Gata y sus Gatos salvan el umbral,
y vuélvase aquello el juicio final.
Doña Gata vieja trinchó por la oreja
al niño Ratico maullándole: "Hola"
y los niños Gatos a la vieja Rata
uno por la pata y otro por la cola.
Don Renacuajito mirando este asalto
Tomó su sombrero, dio un tremendo salto,
y abriendo la puerta con mano y narices,
se fue dando a todos "noches muy felices".
Y siguió saltando tan alto y aprisa,
que perdió el sombrero, rasgó la camisa,
se coló en la boca de un pato tragón
y éste se lo embucha de un solo estirón.
Y así concluyeron, uno, dos y tres,
ratón y Ratona, y el Rana después;
los gatos comieron y el Pato cenó.
¡Y mamá Ranita solita quedó!






LA POBRE VIAJE CITA. 

 


Érase una viejecita
sin nadita que comer
sino carnes, frutas, dulces,
tortas, huevos, pan y pez.

Bebía caldo, chocolate,
leche, vino, té y café,
y la pobre no encontraba
qué comer ni qué beber.

Y esta vieja no tenía
ni un ranchito en qué vivir
fuera de una casa grande
con su huerta y su jardín.

Nadie, nadie la cuidaba
sino Andrés y Juan y Gil
y ocho criadas y dos pajes
de librea y corbatín.

Nunca tuvo en qué sentarse
sino sillas y sofás
con banquitos y cojines
y resorte al espaldar.

Ni otra cama que una grande
más dorada que un altar,
con colchón de blanda pluma,
mucha seda y mucho holán.

Y esta pobre viejecita
cada año hasta su fin,
tuvo un año más de vieja
y uno menos que vivir.

Y al mirarse en el espejo
la espantaba siempre allí
otra vieja de antiparras,
papalina y peluquín.

Y esta pobre viejecita
no tenía qué vestir
sino trajes de mil cortes
y de telas mil y mil.

Y a no ser por sus zapatos
chanclas, botas y escarpín,
descalcita por el suelo
anduviera la infeliz.

Apetito nunca tuvo
acabando de comer,
ni gozó salud completa
cuando no se hallaba bien.

Se murió de mal de arrugas,
ya encorvada como un tres,
y jamás volvió a quejarse
ni de hambre ni de sed.

Y esta pobre viejecita
al morir no dejó más
que onzas, joyas, tierras, casas,
ocho gatos y un turpial.

Duerma en paz, y Dios permita
que logremos disfrutar
las pobrezas de esta pobre
y morir del mismo mal.